lunes, 25 de febrero de 2013

Carcasas útiles, gente indiferente.

Hay tanto por leer, tanto por conocer, por aprender, que esta red se queda inútil. Muy poco productiva sin una ente que diga o mande aquello que merece la pena. Y no hablo de las radios, ni la televisión, si quiera conozco páginas que te digan aquello que verdaderamente merece la pena que no sea la propia moda de youtube repartiendo genios en lugar de genialidades.

Está bien eso de apreciar el talento, de hecho seguramente por eso estoy escribiendo esto. Puede que solo sea envidia. Pero verdaderamente creo que dedicaría más mi vida a aquello por lo que verdaderamente creo estar aquí, para lo único que se me da bien. Y un "ente" que me dijese que está bien lo que hago, que es interesante o que aportaría mucho a la gente. La fama está mal repartida. Son mudos aquellos que tienen voz, son mancos los que tienen voto, y descerebrados el resto. Es curioso, porque no es difícil reconocer aquello que te gusta sin motivos aparentes de lo que gustaría a todos por lo evidente. Y, además, es conocido por todas las minorías que se interesan sobre algún tema como el cine, que hay grandes detrás de muchas buenas obras. Y no solo hablo de Tarantino detrás de Django, la cual aún no he visto, pero por lo que me ha podido llegar es buena... gracias por las expectativas, ya juzgaré yo por mi mismo. Quién sabe, a lo mejor me gusta tanto como Pulp Fiction, o más que Kill Bill Vol. II, puede que incluso más que Reservoir Dogs. Me voy del tema con facilidad, pero creo que se entiende lo que quería decir, y el porqué de este inciso cinéfilo-cultural es porque he podido decidir con claridad qué quiero hacer y lo estoy siguiendo a diferencia de muchos otros que acaban una carrera dándose cuenta que no era el camino que querían. Es una apuesta importante, la apuesta de una vida. Yo he decidido malgastarla de esta manera, tanto haciendo blogs que no lee ni el más descuidado cibernauta como estudiando cine para enseñar mis cortos.

También sería una pena que empezase a sonar mi nombre artístico en lugar del de mi persona física, pero hoy me siento con la libertad y el orgullo de poder decir que estoy haciendo lo que quiero. Sueño con el día en el que la gente no pierda años de su vida con tonterías y se dediquen a lo que quieren hacer, que no se contenten con soñar y que hagan lo que ellos mismos se piden desde dentro. Y yo, desde dentro, sin haber dicho una palabra ni levantar cabeza, lo digo. A ver si el apocalipsis zombie no ha salido hace tiempo ya con contagio tecnológico y empiezan a mirar hacia arriba en lugar de mirar las pantallas desde arriba como si no les dominaran la cabeza controlándolos y llamando su atención hacia el fondo el reflejo hueco de una cáscara vacía. Desde aquí hago un llamamiento a mi futuro zombie yo, por lo menos, pillate algo con teclado físico porque sé lo mucho que odias las pantallas táctiles. Un saludo.

domingo, 17 de febrero de 2013

Mi propuesta educativa

Tantos profesores que hay, con diversas cualidades, deberían (ya que las escuelas parecen no preocuparse o darle importancia a las formas) cursar o tener nociones de diálogo, psicología y creatividad para dar la materia. Que la materia y las calificaciones tengan relación con la creatividad o el autodidactismo y que, en lugar de haber profesores, hayan verdaderos maestros, incluso dos por aula de 30 alumnos.
Cada estudiante es diferente y tiene aptitudes que, en muchos casos, se dejan por valorar, haciendo mella en la capacidad de síntesis y memorización, aptitudes que a la hora de la verdad no sirven para nada (y aún menos con las nuevas tecnologías, que son el sustitutivo perfecto de la memoria). Nosotros tenemos una memoria selectiva, sensorial y asociativa que dista mucho de poder destacar en ningún tipo de test, ni prueba  corriente a la orden del día.

Es más, test y otras pruebas de este tipo, no pueden calificar las dudas de un estudiante ya que lo único que se ve reflejado son las respuestas que se han decidido dar, pudiendo ser totalmente automática o aleatoria y correcta o incluso un buen razonamiento puntuado de forma incorrecta.
Por otra parte, además de las nociones de habla como discursos para conferencias o como futuros liderazgos, deberían también cursar obligatoriamente teatro, ya que ayuda hasta al más tímido a relacionarse además de aprender otro tipo de inteligencias que no se ven calificadas como sería la inteligencia corporal cinestética o incluso la musical. El ritmo va muy asociado a las matemáticas.
Otra forma de enseñanza en el futuro será sin duda la audiovisual, por lo que invertir en nuevas tecnologías cada cierto tiempo debería ser necesario. Aunque hoy ya todo alumno debiera llevar un portátil a clase, no es así. Hacer los deberes a ordenador ahorra mucho traspapeleo y demás. Con las tecnologías son todo ventajas, y aún así hay alumnos que no están preparados como lo puedan estar los futuros estudiantes para estas nuevas formas de aprender mucho más dinámicas.

Hoy se prefiere encerrar a un alumno en casa a llevarlo a aprender fuera, y eso es algo que mata hasta al mayor genio, o por lo menos lo deprime. Y quién sabe, si esto funcionase y se crease algún tipo de identificación de genios en diversas ramas, podrían ahorrarse muchos disgustos y mejorar la sociedad a trompicones de intelectualismo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

La revolución de la mujer islámica

El otro día andando por la calle, me crucé con una mujer musulmana que entraba en la frutería de su marido, que, percatándose de mi presencia se tapó los ojos y siguió su camino y yo seguí el mío. Pero no pude por menos sentirme algo importante, no crean. Y empecé a imaginarme el mundo musulmán donde el hombre tiene todas las responsabilidades y derechos como conducir, pero qué tiene más responsabilidades y derechos que una mujer que da a luz a un varón musulmán. Quizás si se dejasen las libertades occidentales en el mundo islámico, puede que no pasase nada. Pero seguro que un día habrá una generación de mujeres dando a luz a mujeres liberales, si no es que ha empezado ya.