miércoles, 22 de enero de 2014

Noticiario deprimente.

¿De verdad que me tengo que deprimir cada vez que veo las noticias? ¿Es preciso acaso para que avance la economía? ¿Debería creerme todo en el orden y con la desinformación que se me explica?

Bueno pues si todo esto es preciso, y las noticias no dejan de ser tan sugestivas inconscientemente -como subliminalmente, porque no se cortan ni un pelo- ¿Por qué debería preocuparse uno por cosas como la economía?

Mientras haya consumo habrán noticias tecnológicas, mientras haya ilusión y vísperas de fiestas habrá noticias infantiles y de costura, mientras hayan películas seguirán anunciándolas y mientras sigan habiendo grandes marcas seguiremos creyendo en la felicidad.

Pero qué triste es ver cómo nos ocultan información cuando todos los periodistas cobrarán por igual. Pero menos mal que aún queda el mundo de la información para despejar las dudas por internet. Quizás harán falta sitios web donde te digan dónde poder echar anónimamente puyas al gobierno, sitios donde además pongan en claro cómo solucionar las cosas.

Pero mientras alguien no haga bien su trabajo, robar se seguirá robando, manipulando el orden de las noticias -para predisponer una idea a otra que sería la de que "todo va bien"- y saliéndose los ladrones con la suya.

Así, evidentemente, no irá el pueblo a ninguna parte.

sábado, 11 de enero de 2014

Y la culpa es del calentamiento global...

Hace unos años se hablaba de lo mala que es la naturaleza y no estábamos hablando de Hobbes, pero también podríamos. Internet, el clima, y quizás las minifaldas eran motivo del calentamiento global antes que cualquier fábrica de dióxido de carbono que lejos de aportar soluciones seguramente se unirían antes a la desforestación que aceleraría todo el proceso. Y la desforestación como tal solo debería estar permitida para los seres de la naturaleza como los Diplodocus que arrasarían con arboledas por la supervivencia... no por el capital. Pero claro, el ser humano es el único que se denigra así mismo ocultándose la verdad y prefiere no solo seguir haciendo las cosas mal sino engañarse así mismo creyendo que hace lo que hace por una causa noble como pueda ser utilizarlo si quiera para biocombustible, papel higiénico, folios, libros -la única excusa válida a mi criterio-, o por el simple hecho de disfrutar destrozando para crear otras cosas nuevas en el pulmón del mundo como es el Amazonas.
Es posible que que la tecnología esté dando un "respiro" -nunca mejor dicho- a árboles, plantas y nosotros mismos aunque es muy probable que no estén contribuyendo a acabar con el calentamiento global. Solo faltaría eso, que encima crearan móviles y aplicaciones que aumenten las emisiones de CO2, que tengan un poco de cuidado de no crear Robots que favorezcan esto aunque sería interesante verlos beber alcohol y eructar como nivelador de su propio combustible interno.
Pero todo esto no parecen más que palabrerías estúpidas. Aunque si lo comparamos con la situación aquí, en España, como además somos tan infantiles lo que hacemos es echarle siempre la culpa al otro, y si te he visto no me acuerdo. Pero eso sí, luego no dejes de lado el acuerdo con el que tu partido pagaba la cena de aniversario de dicho pacto entre ambos partidos.
¿Y qué mejor forma de desviar la atención de nuestras cuentas bancarias que culpar al calentamiento global? ¡Ni que tuviéramos la culpa de eso!
En serio, me preocupa. Y que se vayan vendiendo permisos para las emisiones de CO2 permitidas entre países es más preocupante porque aún hace ver que no se está invirtiendo en absoluto en soluciones alternativas a la gasolina -que tantos problemas trae de cabeza- y eso que los combustibles ecológicos y nuevos automóviles adaptados no acabarían ni derrocarían de un día para otro las industrias petrolíferas... aún no he conocido a nadie que tuviera un -por lo menos- coche híbrido. Seguramente que porque los pretenderán vender como algo caro, pero para cuando traten de hacerse pasar por "ecológicos" las grandes compañías pensarlo dos veces si aún no es del todo independiente o eléctrico. No será por combustibles alternativos como el hidrógeno, del agua, energía solar o incluso el hidrato de metano. Pero ya veremos dónde nos depara el futuro esta guerra por liderar las energías que, de seguro como apuesta Michio Kaku, resultará de una combinación de varias... ¿pero cual? ¿Resina de pino?

miércoles, 1 de enero de 2014

"¡Menudo invento!": la tele.

Creamos la tele y luego nos dimos cuenta que haríamos el ridículo por un segundo de fama aunque sea perdiendo la dignidad como seres inteligentes que nos hacemos llamar en tales programas degradantes para la mente humana.

Los programas que hay en la actualidad nuevos no hacen más que denigrar a las personas y, en muchos casos, rebajarlas al nivel más superficial que hay donde no importa otra cosa salvo el culto al cuerpo y a la belleza física y estoy convencido que muy pocos sabrían explicar correctamente lo que la misma palabra "corpórea" significa. "Que tiene que ver con la corporación" "Es cuando...", no; aunque a veces dan ganas de llevarlos a todos a un programa más que de supervivencia de resistencia a las torturas psicológicas y mentales. Pero quizás esté adelantando los nuevos shows que la televisión nos depara desde que se quedaron sin ideas al exprimir Gran hermano hasta la última gota. Y eso que no era una mala idea, reconozco que vi la primera temporada cuando aún parecían gente normal, pero es que quizás los productores de las cadenas ya no saben qué ni a quién elegir.
Hoy en día se emplean otra serie de trucos para ganar dinero, y audiencia quizás, no solo unificándose cadenas y compartiendo programación y presentadores, sino ultimando la paciencia de los espectadores a cada minuto que pasa de anuncios delante de sus narices cada vez que se sientan a ver el único programa que seguro que ven -en mi caso de dibujos- ¡pero es que ya ponen anuncios hasta en los noticiarios! Y, sin embargo, la mejor jugada que han hecho es retirar los beneficios públicos que daban los anuncios en las cadenas nacionales que suponemos que quien lo veía realmente le importaban bien poco los anuncios aunque -quizás ya no lo recuerden- tenían hace unos años los anuncios más largos.
Pero claro, como es una televisión pública que pagamos todos -aunque bien pretendan hacer en omitir información que tendría que ser pública y tengan sus favoritismos políticos debido a las inversiones que en estas hacen- no queremos ver anuncios y preferimos que se lleven la pasta ahora dos compañías cada vez más poderosas y enriquecidas por, bueno, el resto de compañías que aún nos quieren vender algo.

Al menos hoy e día sabemos que estamos sufriendo -porque así se le tiene que decir- la revolución de la industria audiovisual (que empezó con el cierre de Canal 9, y ha abierto la veda a todas las nuevas webseries de aficionados y no tan profesionales del sector) que liderará nuestras pantallas personales -los ordenadores- dentro de unos pocos años, para cuando necesite un repaso la industria de la televisión. Y bueno, mientras podremos disfrutar de la información no privada de libertad de expresión que, quien sabe buscar, puede llegar a encontrar fácilmente y casi a tiempo real lo que está pasando fuera que no se nos pretenda llegar a informar como es debido en lo que llamaríamos desinformativos de la tele.