lunes, 29 de septiembre de 2014

Veganía

"El ser humano NO está preparado para asimilar la acidez de la carne, es todo lo que dice. El hierro se puede sacar de legumbres, vuerduras e incluso poniendo hierro en un vaso y bebiéndoselo al día siguiente.
Hay que reducir el nivel de consumo de carne, con reducir el 15% se ahorraría muchas emisiones de CO2 entre otros beneficios para la sociedad como aprovechar la soja para alimentar a los humanos no para el ganado y darles las sobras a estos."

Tras ver uno de los mítines de Gary Yourofsky, activista vegano que afirma que somos el diablo sin perder mucho de razón, me convenció de mi flexivegetariania por ver lo que sucede en los mataderos. Aunque admito que ya me desagradaba el sabor a crueldad de la carne.

La cuestión es que esos nutrientes van perdiéndose conforme pasan de animal en animal en diversos procesos de ingesta y absorción, por lo que será más sano comer directamente la soja que dársela al cerdo y comerte tú al cerdo.

Partiendo de que todos somos seres vivos y por lo tanto deberíamos tener los mismos derechos o un trato digno... pues lo veo perfectamente comparable para saber la magnitud del problema con la sobrealimentación cárnica en el mundo -principalmente en Estados Unidos- sin embargo, aunque poco se podría discutir sobre esta mala costumbre en la alimentación, ya a la gente que prácticamente se considera carnívora a día de hoy porque consumen carne a diario, el ser humano está más preparado evolutivamente para comer frutas que si quiera para cazar... si bien es cierto que pescar una gallina no es difícil, la mayoría de nutrientes que aporta se solventan con el grano y las semillas. Y con eso no muere nadie, es más, se puede replantar la mayoría de estas y beneficiar a las futuras generaciones. O, como bien replanteaba, no estresar ni maltratar a las gallinas ponedoras.
El problema está claro que es un problema de base, y estoy muy convencido que tiene una raíz económica (véase todas las industrias de comida rápida y de dónde provienen), sin embargo, la mentalidad es única y exclusivamente nuestra, y no tenemos excusa por dejarnos ser comidos -vaya qué contradicción de palabra para el caso- por la publicidad capitalista.

No estoy de acuerdo con que un niño prefiera antes o no la carne. Por el mismo planteamiento cultural preferiría la carne porque ha adquirido un gusto, pero te aseguro que niños que decidan no comer pulpo o preferir una manzana o zumo a pollo los hay. Tu sentido es puramente tuyo y no tiene nada que ver con el resto, pero todos podemos sentir empatía por quienes sufren y más si podemos hacer algo al respecto para evitarlo. Y solo estoy hablando de lo que sería más natural por sentido lógico coherente hacer con tu organismo y el de los demás animales como budista que soy o me considero, a pesar de que como el Dalai Lama sí coman carne. A mi me da pena cada vez que no puedo no comer otra cosa que carne, porque prefiero no pasar hambre a comer. A diferencia de muchos otros niños tercer mundistas, puedo, pero como estos procuro tener una dieta vegetariana ya que, precisamente es la dieta más económica que hay. La carne es cara, es un lujo y puede serlo para quien no puede llevarse ni un pedazo de pan diario. Es quizás por eso que habría que celebrarla como tal, para escasas casiones como fiestas. Hay muchos tipos de carne. De la misma forma digo que no comería bichos, ni si quiera pescado, y que sólo con las verduras, pasta y frutas, y semillas entre otros, tienes alimento para dar y coger nutrientes para tu cuerpo de sobra. Y además de eso se vive más.


http://www.upsocl.com/comunidad/este-video-hara-que-tu-proximo-viaje-al-supermercado-sea-mas-parecido-a-una-pelicula-de-terror/

Debo admitir que este verano dejé mi intento de ser vegetariano por segunda vez, aunque me consuela saber que estoy más sano y que he reducido parte del problema. El problema que existe también es, como bien me comentaba por correo el mismo Gary con el que contacté, es que aquí no hay industria que se haga cargo de este tipo de necesidades en contra del maltrato de los animales. Sino hasta habría queso vegano en los mercados, no solo soja o alimentos sin lactosa con un porcentaje tan bajo de lactosa como alcohol la cerveza sin alcohol.

martes, 23 de septiembre de 2014

Liderados por ninis

Que nadie piense que porque nos hayamos librado de un ministro de Justicia vaya a mejorar el país, entiendan lo irónico. Hay que derrocar el sistema que se ha asentad con tal multitud de sinvergüenzas políticos que bien se han aferrado a las arcas públicas como sangijuelas para chuparnos las sangre a todos un poquito más y dejar la economía como la sanidad: vacía.
Esto es una guerra psicológica que va más allá de la integridad como personas civilizadas de los seres humanos que defendemos ser y no nos representan realmente. Y, si después de tantos años, sólo hemos conseguido derogar a uno, es porque el proceso es tan lento porque así lo quieren para que no podamos llegar a tocarles. Son invulnearbles, o eso se creen, esperan antes llegar a la muerte que a la inmortalidad por hacer las cosas como es debido, y eso es una cosa que me cabrea, a mi y a todos sobreentiendo demasiado bien como muchas veces piensan que hacen ellos al tomar las medidas (de distracción que llamaría yo) por su propia cuenta. Véase la reforma del aborto, que más que una nueva política es un insulto a los derechos que se han dado cuenta que han cometido y que quienes deberían reformarse la cabeza son los capos del gobierno. Capos en referencia a los que están en la cúspide de la política, no porque sean todos unos chorizos y mafiosos aunque muchos lo crean así. Yo voy a dar no mi voto de confianza, sino el de la duda... aunque sea una duda tan cíclica que haya perdido la cuenta de las veces las cuales he dudado de ellos. Sin embargo, en Italia el ejemplo sí que vendría a pelo casi tanto como que han hecho una serie sobre esto que sucede titulada La camorra.
Para quien no lo sepa, es el nombre de la mafia que estaba detrás de la política. Según el autor del mismo libro homónimo que salió hablando en el programa de Salvados, ha sido perseguido por denunciar ese tipo de "atracos" (a mano armada, diría yo) que son o es más bien aún hoy en día la política. Sin entrar ya en lo anticuado que sea el sistema monárquico que se remontaría al sistema feudal de mucho antes de tener internet en nuestras casas, vaya, aunque aún entonces estabamos todos conectados por la red no virtual a la que llamamos mundo.
Sin embargo, como bien decía Roberto Sabiano (el escritor), a España lo ha salvado el consumo y tráfico de coca. Menos mal que ha sido eso, llega a ser Coca-Cola la que nos salva y el país lo gobernaría América en lugar de Alemania y los países del norte, aunque no es de extrañar teniendo una política de austeridad que hace flipar en colores hasta los propios representantes del resto de países de la Unión Europea. Solo hay que considerar las salidas y oportunidades que tenemos para salir de la crisis, que no son pocas: invertir y trabajar. Y para lo que representan aún del pueblo español, ni lo uno ni lo otro.

Si es que estamos liderados por ninis.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Publicistas sin escrúpulos

Cuando se enteren que en África hay niños auténticos con cara de buenos se darán cuenta de que es lo que necesita la publicidad, mostrar una sonrisa real a pesar de la situación que estamos sosteniendo insosteniblemente, todo dicho sea de paso, y que, quizás, con solo el simple hecho de ir allí a fotografiarlos ya hagan mucho más que algunos que deciden manipular la información en pos de una mejora de la imagen de un producto. Aunque hoy en día "ya puedes salvar un niño Africano", y yo me pregunto, (con un sutil acento reiterativo cual tartamudo) Pero, ¿que cuántos hay?
Y no es más el bien que pueda hacer un rey que el que puedan hacer sus súbditos (nunca mejor dicho), y que no será mayor el ejemplo en una figura pública que en un marginado social, y que las preguntas retóricas sirvan o no para dar a entender con ironía la realidad de lo que está sucediendo y todavía sigamos aquí sentados sin hacer nada... si ya lo dijo Lennon en esa canción famosa en la que cantaba diciendo "We are doing what we can", quizás porque no haya otra forma salvo la iniciativa de cada uno para cambiar las cosas. Pero estamos muy cómodos desde nuestras casas sin saber tomar una determinada iniciativa a la hora de dar un pequeño giro al mundo.
Y que miraba mi ordenador nuevo, que se había parado, se había quedado colgando como aquel suicida que se le estropeó toda una vida de trabajo a la mierda por no tener copia de seguridad, y me tuve que ir al reloj de la cocina para saber si el mundo seguía rodando y, evidentemente, lo hace, sino no me habría ni podido desplazar según mis propias teorías. La inercia para con la gravedad del asunto está bien, pero para cambiar el mundo de sitio hace falta más que capacidad de atracción sino de dispersión y movimiento de labor social y humanitaria. Y que si se parase el mundo, quizás, probablemente, caería dentro de un agujero negro en ese mismo instante y adiós muy buenas, pero como hasta entonces seguiremos rodando por aquí, ¿será mejor conformarse con lo que nos toca vivir o protestar por cambiar las cosas a mejor?
Pues últimamente yo pienso más lo primero, válgame dios a pesar de todo, porque ya me quejo de lo que me toca vivir, ¿para qué cambiar la lucha de otro?
Y permítanme incluir una falacia de situación: si usted está en condiciones de andar y correr, y su primogénito que va en silla de ruedas no porque no se puede ni mover, ¿no le concederáis una rampa para que llegue hasta donde estás tú? Seguro que de aquí a unos años tú seguirás mejor, o en una condición física más favorable, y el otro solo vaya a peor. Quizás eso es lo que habría que cambiar. No sé si me siguen con la analogía.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Cagamos como paralíticos.

Es verdad, estamos tan occidentalizados y acostumbrados a creer que se tiene que hacer sentado en la taza fría del váter que olvidamos que nuestro instinto natural es agacharnos para evacuar teniendo superiores las rodillas flexionadas.
Me hace gracia ver el Belén y pensar que nos están dando una lección de hace más de dos mil años cuando aún cagarían en el campo. Pero hoy en día este tema queda más surrealista, ¿quién iba a pensar entonces que en el futuro no sabrían cagar? Y no lo digo yo, lo dice El caganer y el Doctor Txumari Alfaro -el que lideraba el programa La botica de la abuela- es, para mi, el mayor representante naturópata que conozco al que le tengo mucho respeto por todo lo que dice como y cómo lo dice, entre otras cosas el que sentarse como se hace para cagar tensa el recto e impide -pues eso- cagar bien y más a gusto.
Y si no hagan la prueba bajando el culo al suelo en el campo, o subiendo a la taza en casa. Verán así que quien tuviera problemas para excretar se le van en un santiamén y así dejará de tener que hacer fuerza para un acto tan corriente como es el sentarse en la taza del váter. Ya no tendrán que hacer tiempo ahí sentados, aprendiéndose las etiquetas del champú o consultando el móvil mientras espera a que salga por su propia cuenta.
Parece mentira, pero tenemos mucho que aprender de la naturaleza. Y otro tema a tratar más adelante sería ya el utilizar el agua para limpiarse -como hacen algunos baños japoneses- porque si algo hay que aprender también es a no gastar tanto papel que no nos hace falta. Aunque con una altura estática y considerable puedes refrescarte el ano con el efecto rebote.
La única conclusión que podemos sacar en claro de esto es que ya podríamos aprender como perros a levantar la pata para excretar mejor.