sábado, 25 de octubre de 2014

Política del futuro

Se vota con cabeza. Pero... ¿Cuál? Hay direcciones varias: izquierda, derecha, central, liberal y ¡Podemos!, ese impulso morado que identificaría Ben Kilmer con una generación de apolíticos o suma de ambos lados en lo que sería un término más "liberal" cuando aún faltan muchas cosas por solucionar ya que parece que vaya todo demasiado rápido y no es así. Sin embargo, será el principio de un neoliberalismo que, en España, hacía falta tanto tiempo.
El problema es que una sociedad no se pone de acuerdo de l
a noche a la mañana. Hacen falta millones de años para que una especie avance en la escala evolutiva.
La cuestión que a mi me atañe como escritor y lector de lo suyo me doy cuenta de la necesidad de que lo que le falta a Españistán es lo que el Podemos ha significado para que una generación de votantes entendamos lo que es el poder del derecho a votar. Donar o no (a euro por voto) tu derecho a hacerlo aprovechando tus impuestos o prefiriendo pagar por otras cosas que no voy a enumerar.
Si a pesar de todo eres un consumista ávido pues es que o no tienes muchas luces o no las quieres hacer ver porque te sobran millones, lo que no le sobra al país son notables científicos y estudiosos de todas las materia que se vayan ya que tanto falta nos hacen para sacar adelante un país a base de liderazgos, no jefes recorta a tijeretazos sueldos. Hacen falta empresarios que sepan invertir con cabeza, no políticos mandando construir y construir como si fuera lo que hace contentar a un pueblo. La oferta y la demanda no debería tener nada que ver con los suelos, sino sobre la renta los impuestos o esas limitaciones financieras o máximos salariales. Puesto que no se puede tener -ni peor aún, mantener- tanto dinero.
Saldrán políticos verdaderamente honrados antes que cambiar estos los impuestos o imponer medidas de ajuste a los millonarios. Al final todo el mundo quiere tirar desaco del dinero público sin justificar nada a cambio, y hasta que se enteren el resto... Al menos esperomos que para que esto no pase, existia una transparencia mucho mayor

miércoles, 22 de octubre de 2014

El límite fronterizo entre la evolución y la involución

Cuando penamos que ir hacia atrás y tener comportamientos propios más de un niño pequeño pensamos que estamos en el camino equivocado. Ni tanto preocuparse por la desnudez ni la sobrealimentación van a hacer que mejores como persona y crezcas por dentro como ser, cual bebé. Quizás no preocuparse a diario por cosas banales como son la higiene y la pudor sea cosa del futuro, al fin y al cabo necesitamos de agentes externos para combatir nuestras defensas y no debilitarnos y cruzar también esa barrera de la timidez sobre el corte que da a algunos visitar un paisaje natural como podría ser una playa nudista como dios le trajo al mundo.
Quizás sean ejemplos acertados cogidos por pinzas ya que tanto la correcta alimentación y el seguimiento de una dieta sana y equilibrada como realizar actividades o juegos deportivos al aire libre o dentro de un gimnasio no sea algo propio de los niños  -aunque sí ese espíritu competitivo y juguetón- ni tampoco beber y emborracharse socialmente cada fin de semana, lo cual siempre se puede hacer mejor cada vez sin llegar a extremos indeseados que te acaben recordando tus más tiernos momentos de infancia en los que echabas la papilla.
Pero si algo hace falta algo en esta vida es aprender de los más pequeños que son los que siempre tienen preguntas e inquietudes para todo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Qué bola.

Hablábamos de barreras de información, y luego de las de poder, literal, que no tengas a nadie por encima para poder mandar.
Hay que evitar enviar a África otra cosa que no sean ayudas reales. Es una estupidez tener que pagar para hacer las cosas mal, como traer el ébola aquí, asustar a la gente con la pandemia zombie en lugar de reconocer las ayudas militar como poco fructíferas y que basan su industria en el poder económico en lugar de defender la lucha. Pero la única lucha justa es la que recriminan siempre los habitantes de sitios que el ser humano aún no ha extinguido ni destruido.

Pero claro, hoy en día tenemos la herramienta de información más rápida que existe, y sin embargo la culpa sigue siendo nuestra por no cambiar o hacer ciertas cosas que desconocemos. No solo es saber fiarse ya de lo que te dicen sino de cómo o en qué bases se asientan, y si no tienes motivos para pensar que lo que dice el informador sea toda la verdad sino sólo parte de esta, entonces ya no es correcta sino que es una respuesta dada para manipular, controlar las voces o acallar las ideas que llevan a acciones legales o contra el gobierno, da igual.

La lucha de la que hablaba es siempre la misma. No sólo defenderse de unos mismos, sino de que esto no salte a los demás. Hay quien habría las barreras del mundo, hay otros que sólo ponían un peaje. Pero cuando se trata de ayudar y hacer las cosas bien, la solución no será nunca vender tu respuesta al otro ni mucho menos obligarla a contagiarse de la enfermedad de la necesidad, sino que lo que habría es que permitir o dar sin esperar a recibir nada a cambio a la gente que tiene verdaderas necesidades como la de comer o tener un trabajo digno.

Y si bien las soluciones que tenemos hoy en día para el exterminio de la exclavización y las condiciones laborales injustas, son las mismas que para el hambre, ninguna, deberíamos quizás olvidarnos de intentar modernizar sociedades agenas e implantar capitalismo de falsa manera y mediante publicidad de bombardero. Es muy probable que si necesiten algo algún día lo pidan y podamos estar ahí para dárselo que meternos donde no nos llaman. ¿Verdad? ¿O acaso es que has estado tú en Sierra Leona, África?

sábado, 11 de octubre de 2014

La niña que cargaba todo el peso de la educación a la espalda

Podría ser un microrrelato, pero no, es una crítica tan real como pura y dura en esta sociedad que más que consumista es estúpida.
Y perdónenme el atrevimiento, pero no miento si digo que vi el otro día por la tarde a una niña volver de clase a su casa con la mochila por los suelos (lo que ha hecho la moda también, pero ya hablaremos de eso) y -seguro que- repleta de libros.
¿A qué se debe tanto peso a cargar en los niños? ¿Qué no hay mejor símbolo que la cartera por los suelos del peso de la educación que tienen y tendrán que soportar?

Puede que no sea muy oportuno ni público hablar de los libros digitales para el mero estudio o repaso de todas las tareas de lectura que se les mande, porque quizá tampoco sea una medida apropiada y accesible a todo el mundo hoy en día, pero lo que no pueden es permitir que una sociedad moderna realice todos los deberes a papel para luego desecharlos cuales exámenes pasados como cada cinco o diez años que borrarán (mediante modernas basuras electrónicas) y convertirán en tiras todo lo que una vez vino de un árbol.

No sería justo decir que "fuera los folios" porque se talan árboles, y menos cuando me dedico en chapa y pintura al negocio de escribir sobre papel, pero sí que, dada la cantidad de colegios -tanto públicos como no- que hay tanto en España como en todo el mundo, si por lo menos se fomentase la utilización de material reciclado se ahorraría mucho CO2 y no morirían tantos árboles que hacen falta para la vida mediante el oxígeno que aportan. Algo que llevamos aprendiendo de primaria, pero que nunca nos hemos atrevido a poner en práctica. ¿Y por qué? Porque a los profesores no les parece "higiénico" o "limpio" utilizar papel reciclado -quizás para alguna profesora de clase de dibujo- pero a mi no me parece educativo, sobretodo si queremos crear una sociedad ecológica y que contribuya al medio ambiente empezando por los niños. Los más receptivos.

¿Sabéis que llevaba esa niña en la cartera? Pues yo tampoco pero me lo imagino: Conocimiento del medio o naturales que algún día será dos libros de física y química y biología si decide esa rama específica o pasará a ser Geografía e Historia, esa asignatura tan odiada por su escaso valor en el tiempo presente; el libro de Matemáticas que pasará a ser además de un libro "tocho" (como decíamos) una basta libreta de apuntes numéricos aunque cada vez empiece a ver más y más letras entre sus números; Lengua y literatura como todos los libros que le harán leer y moldear su pequeña cabecita aprendiendo otros idiomas como sería el inglés o, quién sabe, el alemán; ¿Ética? ¿Religión? ¿Hace falta que siga?

Últimamente empiezo a creer que para lo que de verdad sirve el colegio, es para aprender a estar en convivencia y respetuosamente con el resto de compañeros con los que podrías tener que trabajar, ya sea para proyectos o por mero entretenimiento en el patio del recreo. Porque, si os soy sincero, se aprende más ahí que en las aulas. Y, como todos, sabemos que siempre se salvan aquellos profesores a los que más recordaremos por sus valores y apreciación específica en cada uno de nosotros cada año. Tantos nombres, tantos alumnos y tantos libros... si no fuera por esos modernos pensamientos de los profesores, aún seguiríamos estancados en el tradicionalismo de "aprende de memorieta y vomita todo lo que sepas" el cual, espero, que algún día deje de ser el lema no escrito del estudio en el colegio.

Sólo cabe esperar que al menos no supriman esas optativas como son música, pintura, artes escénicas o arte en general. Aunque yo ya he visto de todo a mi paso de los años por diferentes cursos y viendo diferentes años escolares. ¿Qué les darán a los niños que son también cada vez más altos?

Medios de comunicación que no son enteros.

La TV o medios de comunicación públicos son el resultado de querer desinformar llamando la atención en pos de una campaña política cuando no hay soluciones que dar.
Ni se enteran ni nos quieren hacer ver lo que pasa de verdad. Nos dan noticias mascadas que nadie quiere ni entiende al escuchar, salvo que estés tan acostumbrado que tengas un filtro anti predisposición espacial a ver y aceptar como correcto lo que te van preparando o "sirviendo" para que sea más ameno o con las mejores y más correctas palabras para ver o decirse por medio de un presentador.
Quizá ese presentador no de ni su propia opinión al respecto, pero representa el pensamiento de alguien que se encuentra en esta sociedad en un puesto -por lo general- medianamente privilegiado.

No es solo el saber leer o interpretar, sino saber y entender lo que estamos viendo ya que es otra forma sutil e subliminal de dejarnos información adicional como viene siendo tanta publicidad que nos explotan para luego consumir productos que no queremos con lo que hacemos o no evitamos empobrecer a grandes compañías en contra de nuestra salud y el medio ambiente.
Ni todo es publicidad.
El audiovisual es un medio muy rico e interesante para aprender a transmitirse visualmente y léxicamente lo que se quiere aportar.

lunes, 6 de octubre de 2014

El adineramiento del ser humano. Nunca mejor dicho.

El adineramiento del ser humano consiste en la necesidad e impreiosa necesidad y obcecarse a una indecencia imagen de lo que un pensamiento piense en sentido contrario a los intereses mayoritarios, y a eso se llama política, y corrupta, en el sentido -en tanto y cuanto que la mayoría de jóvenes pudiera entender- que no representa lo que una sociedad piensa, pide y necesita.
Es posible que más allá de intereses propios esté el inconsciente de una sociedad hipócrita que se acuse entre ellos mismos cometiendo los mismos delitos o pecados o injurias, como queráis llamarlo, aunque muchos lo llamen falacias.
Si bien quizá no sería necesario permitir el voto a los mayores de dieciséis por lo menos, por como avanzan las cosas acabarán siendo antes mayores , hacen falta pensamientos frescos, nuevos y diluyentes de las malas costumbres y tradiciones que nos hacen parecer el más simio enfrascado en las cavernas pero entre paredes y ventanas de cristal. Podríamos comparar perfectamente la responsabilidad de manejar un coche con conducir por las vías de esta ciudad como ser independientes que somos...-digo yo a mis veintiún años.

¿Es normal pedir dinero?
Pues sí, casi tanto como pedir dinero indefinidamente a tus padres para salir e ir a donde quiera que te haga sentir bien y lo pases en compañía.
¿Es quizá una forma de robarnos a todos la mejor forma de hacerlo?
Pues quizá mientras no se lo impida nadie, cada vez irán estando más viejos y menos les privaréis de los lujos que se hayan podido estar pegando toda la vida. Como supervivientes a la justicia de grandes atentados y genocidios. (Curiosa última palabra)
Si al final no somos más que monos queriendo aferrarse a los intereses de un clavo ardiendo.

jueves, 2 de octubre de 2014

Críticas que no dan a basto ante tal avalancha de noticias fachas

No recortan al obispado. Qué avispados, verdad?
Estupendo, los que llevan una vida de "austeridad" y que no necesitan nada para sus vicios, familia ni posibles inversiones (porque no todo tiene por qué ser malo) no se les priva de los intereses de este país... ¡pero si no pagan ni impuestos por el IVI!
Se acabó, voy a declarar mi casa una capilla.

Al menos no todo es negativo en la villa del señor. El papa ha dicho algo coherente: "El infierno no existe y Adán y Eva son una fábula."
¡Qué me dices! ¿¡Y yo toda mi vida basando mis creencias en un cuento chino, en una farsa!? ¡¿En qué creeré ahora?!
Esto sigue estando al margen de los que creemos en el creacionismo, ¿verdad?

[Ya hablaré de mi particular forma de tener creencias, que suele ir a contracorriente del resto de la humanidad]

Sin embargo, lo que sí puedo contar después de ver cómo expulsan a cuatro intergantes de IU en el Parlamento por tratar temas de corrupción y transparencia, es que es que estamos viviendo una época de cambio tan grande que podríamos llegar a ser el ejemplo a seguir de otros países como Estados Unidos a quienes muchos tomaban erróneamente como ejemplo. Quizá el dinero no vaya a desaparecer de un día para otro pero sí se notará gradualmente como lo que nos mueven son otros intereses y valores que se pueden conseguir o no con el dinero como la aceptación y el cariño de la gente en lugar del poder falso que da el patrimonio adquisitivo.

Lo que sí nos concierne y debería preocupar a día de hoy no es sólo el cambio que queramos dar de nosotros mismos ni de la sociedad, sino el cómo hacemos para organizarnos tanta gente en función y en base al dinero que nosotros mismos nos privamos de manipular en base a los impuestos y dónde van a parar erróneamente y por qué manos pasa este y cómo o en qué acaba inútilmente.

Nuestros intereses y valores están claros, basta, como debería hacer más de un político, con salir a la calle y preguntar a la gente de a pie. Esa gente de a pie que vaga dando tumbos junto a otra gente en manifestaciones y huelgas que cada vez se hacen más evidentes como la de TVE, cuyos trabajadores impidieron la realización de un noticiario entre pitos y flautas.


Estamos en una guerra de intereses, y aquí lo único interesante -e inconcebible- es que los de arriba no tengan el mismo interés que el pueblo al que representan. Tanto es así, no solo a nivel nacional, sino que hasta en China se manifiestan por no ser representados sus intereses e ideales, pero ¿Qué pasa? ¿Cuál es la solución a todo esto? Cabría preguntarse.
No la hay. Así de claro. Está en nosotros mismos. Nuestras actuaciones de cambio y lo que hagamos al fin y al cabo determinará el futuro de nuestro destino, seguir esperando unos cuantos años más a una dictadura o que aparezca otra dictada por alguien que tampoco represente lo que el pueblo dice. Porque no vivimos en una democracia real, no sabemos lo que es eso, pero, sabiendo lo que necesitamos, basta con ser democráticamente justos y transparentes para que, una vez se recupere lo que es nuestro, puedan llegar todas las órdenes e ideas a buen puerto sin que se nos pongan trabas ni dificultades ya que podemos trabajar en todo ello.

Quizá, como primera medida, sugeriría -tanto para los políticos como para los futuros ayudantes del cambio- que hicieran una lista de prioridades como yo tengo la mía y a ver si, en tanto y cuanto más coincidan más financiación se debería llevar a cabo. Porque somos una potencia rica en ideas, pero somos muy poco prácticos a la hora de aprovechar los grandes talentos que se derrochan prefiriendo emigrar a tener una vida miserable e impracticable aquí dentro, porque hay a algunos a los que no dejan avanzar, y, quizás por eso en el puesto número tres de mi lista se encuentre el I+D+I.

En el puesto número uno, puesto que los niños son el futuro, y personalmente hace falta una reforma educativo-creativa como ya he denunciado varias veces, estaría la Educación. A expensas de la Sanidad que iría la segunda, puesto que no se puede ser un país fuerte y culto si estamos enfermos. Y eso que somos fuertes y sinceramente no necesitamos de tantas pastillas ni medicinas para subsistir, por eso querría aclarar que incluiría en esta remedios naturales y herboristería.


Todo tipo de entretenimiento, incluído el arte que es cultura que tanto ha sido achacado, iría detrás con los convenientes recortes en TV y entretenimiento de tipo "subvenciones taurinas" donde se mata literalmente al toro, fútbol -por mucho que les pese a muchos- y se tendría que llevar y dirigir todos estos recortes hacia el ocio que tanto beneficio genera junto al consumo de barra en fiestas junto al arte. Las subvenciones a la cultura NUEVA, dicho sea de otra forma, el ARTE, se llevaría la mejor parte en tanto y cuanto no estaría mermada por la falta de libertad de expresión de los medios a los que llamaría ahora mismo "miedios", a la cual se le podría redirigir los impuestos preparados para la TV y entretenimiento de la misma forma en la que el propio cine español está tan mal subvencionado como justa es la justicia en el país con los injustos, oséase, los políticos corruptos para con el pueblo.

Y si bien es cierto que habría que cambiar la constitución que permanece intacta desde 1978, no es más que papeleo y cualquiera con dos dedos de frente sería capaz de escribirlo. Y mucho más fácil leerla, una nueva, y firmarla todos los españoles como que estamos de acuerdo de la misma manera en la que se procede a las elecciones de un nuevo presidente y partido... -¿Mediante bipartidismo preelegido? -No, mediante votaciones.

Adiós, buenas noches, y muy buenas.